¿Alguna vez te has preguntado por qué tienes ese colorcito de piel que te caracteriza? Claro, seguro se lo heredaste a uno de tus padres o algún otro familiar, y el tipo de cabello también, y la estatura, color de ojos, o cejas o pestañas. ¿Pero y si te dijeran que mucho más atrás de la descendencia genética, nuestro color de piel y tipo de cabello nos fueron dadas por selección natural de adaptabilidad al entorno en el que hemos crecido? Claro, eso muchos años atrás, lo que explica el porqué las personas son de un color de piel y tipo de cabello diferentes y otras características según la región del mundo en la vivan.
Vamos a comenzar por donde muchos historiadores coinciden que empezó la descendencia humana, en ¡África! Según las condiciones climáticas de esta parte del mundo, las personas nacidas y crecidas allí desarrollaron para su propia protección una cantidad considerable de melanina, que es la pigmentación que da esos característicos colores de piel según la cantidad que produzca el cuerpo, a mayor cantidad de esta pigmentación más oscura la piel y menor cantidad, más clara. La melanina no sólo sirve para la estética de la piel a través del color, sino que su principal función es través de estos proteger la piel de los rayos ultravioletas del sol, ya que su excesiva exposición a ellos sin cuidado deriva en problemas de salud como cáncer de piel, melanoma, frenar la producción del ácido fólico, que es esencial para el desarrollo embrionario, es decir, para la adecuada formación de los bebés en el vientre materno.
A medida que nuestros ancestros fueron migrando a otras regiones y esparciéndose por diversas partes de la tierra se fueron adaptando por evolución a las condiciones climáticas que les tocaba vivir, aunque no sólo el color de piel es una característica de selección natural, del mismo modo el desarrollo del cabello, el ancho de las fosas nasales, la altura, tamaño del cuerpo y de sus extremidades, me explico, en un clima bien soleado, el aire tiene unas temperaturas más altas, para que el aire llegue a los pulmones en condiciones idóneas sin que los lastime, se requiere de unas fosas nasales más anchas de modo el aire se ambiente a la temperatura del cuerpo antes de entrar a lo pulmones, lo que explica porque en países más fríos las personas son de narices más largas y finas, pues esto implica el caso contrario, al estar las fosas nasales más juntas permite entibiar el aire antes de llegar a los pulmones. Con el cabello lo mismo, bajo unas condiciones calurosas se requiere de un cabello más separado, que crezca en diversas direcciones y que facilite la circulación de aire por la cabeza para mantener la temperatura, en un clima frio se precisa lo contrario, un cabello que crezca fino hacia abajo cubriendo parte de la cabeza, zonas como las orejas y el cuello.
¿Pero que pasa entonces con los climas más fríos, la menor exposición al sol, la producción de melanina y los riesgos de padecer enfermedades a causa de la falta de esta? Pues la perfección de la composición del cuerpo humano y su adaptación, o dicho de otra manera, la gracia de la selección natural. Se desarrollo un tipo de melanina llamado pheomolanina, presente en pieles más claras y que da ese característico color rojizo o amarillento, propio de personas de países orientales.
Ya para nuestros días, debido a las mezclas de personas de diferentes grupos étnicos podemos disfrutar de una diversa variedad de tonos de piel que la evolución a dotado al mundo, desde los más pálidos alemanes hasta lo más oscuros africanos, hasta tonos variados de morenos desde árabes a latinoamericanos.
Referencia
https://www.cienciahistorica.com/2014/10/11/humanos-tenemos-colores-diferentes-de-piel/



Waoo muy buena información siempre pensé que el color de mi piel era solo por herencia.
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